Derechos y DEBERES.

El lunes pasado tuve la oportunidad de asistir a una manifestación de repulsa por los atentados del sábado en Francia. Fue un acto corriente, aunque no sin cierta emotividad. Generalmente no me impresionan muchas cosas, pero una masa de seres humanos guardando respetuoso silencio por algo es algo que consigue dejarme sin habla.

Mi valoración sobre el acto es común. Podemos pensar que una manifestación de repulsa, y más en una pequeña ciudad como Teruel, no forma parte de una solución efectiva al terrorismo. Realmente, mientras estamos manifestándonos no detenemos a terroristas ni convencemos a esa escoria de que deje de disparar en la nuca de la gente. Pero creo que es importante acudir a ese tipo de actos  por dos razones. En primer lugar, es quizá la unica manera que tenemos de mostrar el rechazo hacia ello y, en este caso sí, existe una pequeña posibilidad de que el aumento paulatino de la presencia de personas en este tipo de actos ayude a horadar un poco la base social de los movimientos terroristas. En segundo, en este caso concreto creo que debemos mostrar el respeto a dos miembros de la Guardia Civil que han perdido su vida persiguiendo a alguien que podría robárnosla a nosotros. No soy de esos que sienten una admiración fanática por los institutos armados del país, al estilo americano, pero sí que creo que estos dos agentes (y muchos otros) estaban haciendo un trabajo fundamental. Ellos eligieron trabajar persiguiendo a terroristas, lo que es un destino realmente peligroso, en vez de pedir un destino tranquilo dónde sentarse a ver como llega el sueldo a final de mes. Por ello, merecen todo el respeto que soy capaz de sentir por alguien.

Dicho esto, entro a valorar la repugnancia que me produce el hecho de que casi nadie asistiese al acto del lunes en el Campus de Teruel. Y, aún más, el profundo asco que me dan aquellos que  estando en la puerta fumando un cigarro no fueron capaces de acercarse a sumar su presencia y su silencio. En mi opinión, esa gente son parásitos políticos. Este tipo de personas se aprovechan de todos los derechos y beneficios políticos que nuestra sociedad les brinda. Mujeres y hombres mucho mejores que ellos (y que yo, por supuesto) sufrieron persecuciones, encarcelamientos, asesinatos y silenciamientos para que hoy en día disfrutemos de una sociedad democrática con cierta estabilidad. Por ello, creo que lo mínimo que deberíamos hacer todos es preguntarnos a nosotros mismos qué podemos hacer cómo ciudadanos y que tiempo podemos dedicar cada uno para el mantenimiento y la mejora de este estado de derecho que disfrutamos.

En conclusión, las personas que no se preocupan de valorar y mantener un sistema político de libertades no deberían poder disfrutar de él sin contraprestaciones.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.